Estoy sola, a mitad del bosque, la noche es oscura, no hay luna y solo se observa unas pocas estrellas, miro la cielo abatida, ya estoy cansada, no se que mas puedo hacer, estoy en el borde del precipicio, el mar parece una gran agujero negro sin fondo, lo único que puedo apreciar de ello el el sonido del viento rozándolo y de las olas al romper.
Levando mis rodillas y apoyo mi cara en ellas cierro mis ojos y vacío mi mente, pero no por mucho tiempo, una luz tenue hace que los abra, levanto la mirada poco a poco, la luz se hace mas fuerte, observo el lugar en el que me encuentro, estoy en medio de una sala, observo un sofá negro en forma de "L" recostado a la pared blanca, en el centro una mesa de vidrio sobre una alfombra en tono azul marino, a mi espalda se encuentras las escaleras, frente a mi, una entrada, la cual daba hacia un pasillo volteo a mi derecha y observo una puerta de madera, y observo a Melissa entrar junto con su madre; quien se apoyaba en sus hombros; detrás de ella entra Derek con la chica rubia y el niño de la otra noche; quienes se encontraban bien.
De repente vuelven esas imágenes, las imágenes de la esa noche, esa noche que quito de mi mente rápida mente, no quiero volver a ver esas imágenes, Derek se sienta con la rubia a hablar en al cocina, mientras que Melissa ayuda a su madre a subir las escaleras, me voy tras de ellas, y veo como la va subiendo poco a poco, abre la puerta de un cuarto; la acuesta en el lado izquierdo de la cama, a su lado se encuentra una mesita de noche con una lámpara encendida, al otro lado de la cama se halla otra mesita igual, solo que esta tiene la lámpara apagada, observo a mi derecha hay un mueblo igual que las mesitas de noche, sólo que éste era mas grande y un poco más alto y tenía seis gavetas:
-No quiero, comer- La voz de la señora hace que voltee, y miro a Melissa arrodillada, trata de agarrarle la mano a su madre pero ella la esquiva- ¡QUE NO QUIERO NADA DIJE!- Melissa tiene una lágrimas al borde de sus ojos pero no permite que terminen de salir, se para lentamente esta apunto de cruzar la puerta:
-Prende la otra lámpara- Le ordena su madre con vehemencia, pero Melissa hace oidos sordos a sus palabra y se termina de ir.
Su madre trata de ir al otro lado de la cama, pero difícilmente logra moverse un milímetro, me paro al lado de lámpara apagada, estoy a punto de prenderla cuando veo una foto, una foto en la que aparecen casi todos, hay una hombre parado al lado de la señora pero este tiene la cara cortada.
De repente me encuentro en la cocina:
-Fisgona- La voz de Mandy hace que voltee
-¿Qué haces aquí?- No presto atención a su respuesta ya que ando concentrada viendo a Melissa sirviendo la comida a su hermano, mientras Derek está en la sala hablando con la hermana de ella; la verdad el aura y la energía que se podía percibir en esta casa era oscura, pesada, trizte y melancólica, cosa que hace que quiera irme, agarro a Mandy del brazo y aparecemos sentada en la rama del árbol, ese árbol que queda frente a la casa de Derek.
-Apuesto a que no escuchaste nada de lo que te dije- El chillido de su voz retumba en mis oídos y hace que ponga "los pies en la tierra".- Oye, perdón por lo del otro día pensé que.. -
-Ya no importa mucho, la verdad siento haberte tratado así- Mi voz es baja casi en un susurro que se va desvaneciendo- pero la verdad no le veo sentido a esos tipos de libros, no me interesan mucho saber de esas cosas- Hago una pausa- Prefiero dejárselo a personas más interesada en eso...- Me quedo muda pensando y recordando las imágenes y pensamientos de Melissa de ese día, el día del accidente...
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