5/08/2014

Revenge Trought Soul: Parte VIII: Presencia maligna

Me desaparecí por un rato, sólo deseaba estar una rato a solas. He pasados bien estos días con Mandy, me contó como era su vida antes de morir; era una chica normal, tenía unos padres maravillosos que la amaban, un hermano menor, que a pesar que se peleaban mucho por estupideces, ella igual lo amaba y cuidaba de él, que tenían una casa a orillas de un lago y que todas las vacaciones siempre iban para allá, aveces iban con sus primas y abuelos, otras veces invitaban a unas amigas , aveces sólo iban a pasar un fin de semana cuando sus padres habían tenido una semana ocupada; ella era feliz, incluso lo puedo ver ahora en ella, en sus ojos y como brilla, una luz dorada ligeramente rosa llena de amor, pero no dura mucho cuando, veo que todo esa "luz" que acabo de ver se vuelve mas opaca y la parte rosa se desvanece: -la única parte desagradable de todo es el día en que morí, no recuerdo bien como, sólo se que ese día me había peleado con mis padres porque no me dejaban ir a casa de una amiga, era su cumpleaños y entre los invitados estaba un chico que me gustaba- la miro atónita una chiquilla de trece años pensando en chicos, se que en la época en que morí eso era normal, hasta decidían con quien casarnos antes de nacer, pero he visto como han cambiado las cosas a pasar de los años..- Sí se que era muy joven para eso pero igual me gustaba, era sólo un capricho, lo único que quería hacer era hablar y por lo menos tratar de tener una amistad con el con segundas intenciones claro- hace una sonrisa que no alcanza sus ojos- La cosa es que no me dejaban porque era entre semana ellos estaban muy ocupados con su trabajo y no tenían tiempo de llevarme y mucho menos de buscarme; decidí escapar, pero no pasó mucho, el semáforo para peatones estaba en rojo pero viendo que no habían decidí cruzar..- se encoje de hombros, con una mirada triste y de decepción por si misma- eso es todo lo que recuerdo de mi vida, hubiera deseado no haber muerto sin antes haber estado bien con mis padres- Baja la mirada hacia sus dedos entrelazados en su regazo- ¿Y tú? ¿Qué hay de ti? ¿Recuerdas algo de tu vida, del cómo moriste?.

Me mira tan abrupto, tan de repente a los ojos, que me estremezco ante sus pregunta, la verdad no sé que responder.

-Uhm, la verdad no recuerdo mucho, sólo tengo vagos recuerdos de mi vida,  y tampoco fue una vida deseable, mis padres eran pobres, pero pasé pocas necesidades de comida, pero casi no tenía ropa, lo poco que tenían se lo daban a mi hermana quien había sido electa para casarse con un joven burgués, según parecía, era algún sobrino del Rey. la verdad me sorprendió mucho porque gente como ellos se fijaban poco en gente pobre como lo era yo, mientras planeaban su boda, un señor algo mayor pidió mi mano, mi padre por supuesto no dudó en negarlo, pero yo no quería.- Me encojo de hombros y cruzo mis brazos, y mi mirada en u punto lejano.

- ¿ Y por qué no querías casarte con él?- Su pregunta hace que vuelva mi mirada hacia ella, relajando mis hombros y soltando mis brazos a mis costados.

- No sé bien por qué, sólo sé que el día de mi boda, justo en el momento en que debía decir ese "sí" tan esperando por todos, salí corriendo, él me siguió, quise perderme en el bosque; tratando de llegar a algo o al alguien mejor dicho; pero en el intento de huir él me alcanzó me amenazó con matarme si no volvía y como pude escapé de él, no por mucho claro.- Hago una pausa tratando de recordar una breve parte- Sin darme cuenta el me empuja, y  así pues ya estaba muerta-  

                                                                    ...

Estamos dando un paseo en silencio observando a la gente paseando o haciendo sus deberes del día a día, estamos de paso por el parque, es un momento de tranquilidad,  hasta que siento algo oscuro, un frío que nunca antes había sentido, un presentimiento de algo maligno, pero de igual forma de siento atraída, froto mis brazos para darme un poco de calor, siguiendo mis pasos reconociendo un poco los edificios, las casa, las mini-tiendas por las que paso; no puedo ocultar mi miedo a esta extraña sensación, Mandy está parada a unos pasos mas atrás me dice que no esta segura de esto y que no quiere seguir yo le digo que no hay problema que y iré sola, que me esperara ahí, que no tardaría mucho, y a pesar de su inseguridad ella asiente y yo sigo mi camino, reconozco el lugar, la secundaria.  

 La energía se hace ligeramente más fuerte, lo suficiente como para prácticamente arrastrarme hacia ella, hacia la fuente y cuando observo a mi alrededor es Melissa está almorzando con sus amigos y con Derek, todo parece muy normal, hasta que el frío se hace más intenso y algo oscuro rodea a Melissa.  Mirando directamente a sus ojos observo su alma parece perdida, sumida en un lugar muy lejano de si misma, pero otra parte de ella está presente, mas cerca de la vida, pareciera como si estuviera dividida en dos partes. Camine  unos pasos más cerca de ella para tratar de ver un poco mas y comprender la situación que en su interior se enfrentaba, pero no puedo, no me deja, ella me bloquea, su energía me rechaza y me empuja lejos de ella. 

  Caigo sentada al lado de Mandy, con mis piernas estiradas y mis brazos a mis costados, Mandy seguía donde la había dejado, se cruza de brazos, y me doy cuenta que el fría y toda la sensación de antes habían desaparecido. 

-¿Qué fue  todo eso?- Pregunta con un hilo de voz, con su mirada perdida. 

-La verdad, no lo sé, fue algo extraño..- Mi voz es mas firme que ella, aunque sin poder ocultar el miedo que sentía. 

- ¿Qué viste? ¿Sabes de donde provenía?-  Esta vez su todo suena con mas seguridad 

- Uhm, no estoy segura- Esta vez yo soy la que pierde la voz al recordar lo que acababa de presenciar.

-Um, ven creo saber quien nos ayudará en esto- Me hala de la mano levantándome y arrastrándome con ella, doy tropezones por el camino-  

-Sabes que podemos volar, o estar en el lugar que quieres en tan solo un segundo-

-Cierto- pasa tres segundos hasta que desaparecemos y aparecemos en una tienda que al parecer vende té, hierbas, y unas que otras prendas con piedras, y unos libros que no sé de que son.  

  Hay mesas y sillas de madera a juego, la pared del fondo es de piedra con una chimenea encendida, con unos sillones de cuero oscuro que lucen cómodos, sólo hay tres parejas en los puestos que dan hacia la ventana, una familia un poco mas al centro, y un grupo de cinco jóvenes alrededor de la chimenea, de repente una señora baja, con un pelo castaño claro recogido en una cola, de mediana edad,  aparece con una bandeja con tres taza de té, una de chocolate, donas y magdalenas, la cual lleva a la mesa donde esta la familia de un señor con su esposa y dos hijas, una adolescente y la otra una niña. Al terminar de hacer la entrega en la mesa, mira directamente hacia nosotras, sus ojos se iluminan y una sonrisa aparece en su rostro. 

-Ven, vamos con ella- Mandy me vuelve agarrar del brazo arrastrándome hacia otra habitación ubicada detrás de la mesa del mostrador.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario