Siento un dolor agudo y fuerte por todo mi cuerpo, mi respiración es lenta y entrecortada,siento como si ya no fuera a respirar, pero se que no lo voy a dejar de respirar, me siento abatida y cansada, como si me hubieran caído a golpes, escucho unas voces, casi en susurro pero aún así las siento como un gran zumbido en mi oído, trato de abrir los ojos con un poco de dificultad, la luz me encandece, lo cual hace que los cierre al instante, trato de volver a abrirlos poco a poco, tratando de acostumbrarme a la luz blanca incandescente de la habitación, hasta que los abro por completo. Lo primero que visualizo es a mi madre.
-Amelia, querida- Gimo al momento que me abraza, a pesar de lo cauteloso que es su abrazo siento unas punzadas.
-Ma..Mama- Le digo casi sin voz, estuy entumecida y adolorida- ¿Don.. donde estoy?- Volteo la mirada a mi alrededor se encuentra, veo a Josh parado al pie de la cama, a su padre el Sr.Roman parado al lado de mi madre, a quien tiene rodeada por la cintura, al otro lado de la cama se encuentra el doctor- ¿Qué me paso?- Mi voz se ha recuperado un poco pero no del todo, al igual que mi respiración.
-No querida, no hables, estas muy débil- Me vuelvo hacia mi madre para visualizarla, veo unas lágrimas escapar de sus ojos color azul cristalino- Depués hablaremos de eso, por ahora solo hay que preocuparse por que te recuperes- Dice, acariciando mi cara para apartarme unos mechones.
- Bueno, esta mucho mejor de lo que esperábamos, eso es bueno- La voz del doctor es un poco grave y profunda, la verdad le va bien con su físico, pelo marrón claro y ojos verdes, a pesar de su uniforme se podia observar que estaba en forma- Bien, ahora Amelia dime ¿como te sientes?-
- Como si me hubiera pasado un camión por encima- Mi voz ya cobra mas fuerza al final.
-Bueno cerca, fui yo quien te paso por encima- La voz de Josh se encuentra apagada.
- Bueno, bueno, lo importante es que estas bien- El doctor camina hacia el otro y se para a un paso de la puerta, se da media vuelta, le dirige la mirada a mi madre y al Sr. Roman- Bueno la dejaremos aquí un par de días y luego le daremos de alta a ver, les sugiero que la dejemos descansar un poco- Solo alcanzo a oir sus paso al salir.
-Amelia, mi amor- Dice mi madre mientras se sienta cercas de mis pies y acaricia mis piernas. pero lo deja al instante de ver la mueca que hago al sentir el dolor- Lo siento
- No te preocupes, no es tu culpa-
- Es preferible que nos vallamos, dejemosla descansar, y tu también lo necesitas- La voz del Sr. Roman se encuentra pacífica, es un tono con el cual se dirigiría un hombre a una mujer que amara. Josh se levanta y se para en la puerta-
-Si tienes razón- Mi madre se levanta de la cama- Querida vengo más tarde, Te quiero mucho- Me besa en la frente antes de irse. Siento mis párpados pesados, tan pesados que llego a cerrarlos, y me quedo dormida al instante.
Josh me agarra la mano y mi madre por la espalda, para ayudarme abajar del carro, lo primero que veo en esa mansión de piedras marrones y beige, El S.r Roman se encuentra con mi maleta, la cual su contenido es solo la ropa que mi madre me llevo estos días mientras estaba en el hospital.
-Bien, con cuidado, subo los escalones con dificultad, apenas los primeros cinco, sin pensar en los otros veintitres que tengo que subir hasta mi habitación.
- No te preocupes te preparamos la habitación de abajo- Dice el Sr. Roman con una sonrisa, al ver la expresión de mi rostro al pensar de tener que subir la escalera que alivio siento cuando me dice que no tengo que hacerlo.
Mi madre va directo a la cocina, mientras Josh me lleva al cuarto que queda al otro lado, al final del pasillo que se encuentra detrás de las escaleras. Paseo la mirada por la habitación y veo las cortinas marrón claro, las paredes en un tono beige y toda la cama cubierta por sábanas colo crema.
-Déjame ayudarte- me carga y me acuesta en la cama- ¿Cómo te sientes?- Pregunta con voz seria, aunque su mirada expresa dolor y tristeza, como si se sintiera culpable de algo- Oye, Amelia, lo siento mucho- Hace una pausa- La verdad no te vi venir, y cuando apareciste así de la nada, no me dio tiempo de frenar y.. - Lo interrumpo con un shh antes deque siga, lo único que recuerdo es haber visto las luces de un carro y mas nada, cualquier cosa que haya pasado antes n o lo recuerdo, y sea cual sea la razón de que haya pasado esto se que no su culpa.
-Josh, se que no es tu culpa, no lo hiciste a propósito, la verdad lo único que vi fue las luces de un carro y lo siguiente- Hago una pausa, para acomodarme mejor en la cama- fue encontrarme en un hospital eso es todo, ya no te preocupes por eso, ya lo único de lo que me tengo que preocupar es por recuperarme por que de verdad, si cuando me atropellaste no me mataste el dolor esta haciendo ese trabajo- Se me escapa una risita pongo la mano en mi estomago al ver en dolor que me produce, pero no me importa mucho, me importa más el hecho de que a el también se le escape una risita.
-Si bueno, se que no es para tanto, descansa un poco- Se retira al momento que mi madre entra con una bandeja. Un vaso con jugo de naranja, galletas con chispa de chocolate, huevos revueltos y unas tostadas.
- ¿Y quieres que me recupere con galletas con chispas de chocolate?- Mi boca esboza un sonrisa sin darme cuenta, se que a pesar de todo me siento bien, no física mente, pero por dentro me siento bien.
-Si, p0ero quiero que primero te comas los huevos y las tostadas las galletas para después que termines- Deja la bandeja en la mesita de noche- Amelia, querida, no sabes el susto que me llevo al saber que..-
-Mama, ya no importa lo único que quiero hacer es comerme esto, la comida del hospital estaba del asco- Agarro una tostada y la muerdo- La verdad es que esto comparado con la comida del hospital es un banquete-
-Si es así, mejor, lo hice yo misma eso quiere decir que soy buena cocinera- Nos reímos juntas, la verdad los dotes culinarios de mi madre no pasan de servirse el agua- Hija, cuanto lo siento, yo..-
-Mamá te dije que ya no importa, solo quiero descansar acostarme, y que mi cuerpo se recupere y dejar e sentir tanto dolor- Le esbozo una sonrisa en seññal de que voy a mejorar, de que voy a estar bien, y se que así sera, solo es cuestión de descanso y los medicamentos que receto el doctor-
Cierro los párpado dejando la oscuridad me lleve al descanso y la tranquilidad que necesito por el momento.
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