Han pasado tres días, estoy en clase de historia, presentando un examen para el cual no he estudiado, me pongo de acuerdo con Josh para que me ayude, a pesar de mi personalidad nunca me ha gustado pasar los exámenes con mala nota, ya que eso significaría perder días de mi vacaciones estudiando, entramos, Josh se sienta detrás de mi, estoy tan concentrada, en el chamo que he visto y en el libro que aún no he devuelto y que tampoco he leído, se pasa la hora y entregamos los exámenes, salgo rápido y me dirijo al comedor, veo a los gemelos, ambos idénticos, pelo castaño rojizo, ojos color caramelo, un poco narizones, labios finos, saludo a George, apenas logro diferenciarlos por la cicatriz en su mejilla, una casi invisible pero perceptible, luego llega Tomas con su novia Louise, se sientan al otro lado de la mesa.
-Amelia, tiempo sin saber de ti, te fuimos a ver al hospital pero nos negaron la entrada- Dice Tomas mientras abro el envoltorio que rodea mi sándwich, y le meto una bocanada que casi llega a la mitad.
-Vaya, si que tienes hambre- Comenta George mientras me atraganto con el sándwich
-Mmm, si bueno no he tenido tiempo, aparte tengo algunas tareas retrasadas que tengo que entregar esta semana- Apenas y se entiende lo que digo, tengo tanta hambre que no importa hablar y atragantarme con la comida, tenía tiempo sin ver a mis tres mejores amigo, dado que mi vida social no pasan de ellos tres, y Josh, que a pesar de que esta concentrado por mantener su popularidad en la escuela, también ha formado parte de mi vida social. Tomo un poco de jugo para dejar pasar la comida por mi pecho- ¿Y que me cuentan chicos?.. A decir verdad los extrañe muchísimo-
-Si bueno, estabas muy ocupada con tu..- Louise le da un codazo a Tomas para que se calle cosa que funciona- En fin.. ¿cómo te sientes ahora?-
-Me siento bien, mas tarde tengo cita con el doctor, tengo unos que otros moretones, pero ya estoy bien del todo- Digo mientras me sigo atragantando con otra bocanada- Por cierto, Louise, ¿Puedes acompañarme al mercado negro mañana?- He tragado un poco, que así mis palabras son entendibles-
-¿Al mercado negro?.. ¿Estas loca?- Dice con un tono histérico y exagerado- Si claro te acompaño, tengo tiempo sin ir por ahí, de hecho hay una tienda a la que quiero ir- Agarra un trozo de galleta y se la come.
-Y ¿Para qué quieres ir ahí?- Preguntan los gemelos al mismo tiempo, típico de ellos.
- Solo quiero ir, ya sabes conocer el lugar y ver que cosas se encuentran por ahí- Digo con indiferencia, pero Louise sabe que hay algo más y que se lo diré más tarde-
Abro la puerta del cuarto, y me sobo el trasero, la caída que me di en los escalones saliendo del hospital no es algo de unos pocos minutos como había dicho mi madre. Tiro la mochila y saco el libro de la gaveta, me acuesto, me quedo mirando la ´portada y me acuerdo, busco la página y leo el título Como controlar el vínculo alma-cuerpo des de los sueños: ''Aveces las personas soñamos, algunos dicen que los sueños son cosas que deseamos y que no tenemos, otros las cosas que ocultamos interiormente en el inconsciente, que son cosas que sin saber deseamos, otras veces que son señales de algún suceso que va a pasar. Pero algo es cierto, los sueños son la liberación del alma, dado que es la parte mas pura de nosotros, es la esencial de nuestro ser, ya que es donde se guardan todos nuestros secretos, pensamientos y deseos, al dejar que nuestra mente y cuerpo se relajen, entramos en un segundo plano, el plano de los sueños, donde viajamos a través de nosotros mismos sin darnos cuenta, y que no podemos controlarlo, pero se equivocan si sabemos controlar la energía que emana nuestra alma, si aprendemos a entrar en contacto con el punto clave, el punto exacto donde se encuentra el punto donde el cuerpo se une con el alma, es posible, solo tenemos que concentrarnos y relajar nuestro cuerpo, abrir los chacras y usar el chacra más fuerte que tengamos y hacerlo uno con el más débil; pero esto no ha todos se les puede dar, por eso aveces es más fácil acudir a brujas o hechiceras ya que con la ayuda de ellas puede ser más fácil el proceso de liberación...''
Dejo de leer, estoy cansada y las letras se amontonan y la vista me duele, prefiero dejarlo así, esperar hasta mañana para devolver el libro a su dueña.
Es la hora de descanso, los chicos están en el mismo lugar de siempre, Louise y yo caminamos hacia ellos y nos sentamos. Desenvuelvo el segundo sándwich y me vuelvo a atrangantar, pero esta vez no es por hambre sino, porque quiero comer rápido, para poder escaparme con Louise, habíamos quedado en escaparnos durante el descanso, George y Tomas nos ayudan con nuestras cosas:
-Ustedes ¿que hacen?- Digo con voz firme.
-Nosotros vamos a acompañarlas, es el mercado negro- Dice Tomas- aparte queremos saber que contrabando conseguimos por ahí- Termina de decir George y al final ríen y se dan los cinco.
Caminamos, visualizamos una mesa con cadenas relojes y otras cosas a las cuales no les presto atención, los gemelos se quedan muy entretenido cuando visualizo el lugar, le doy unas palmaditas a Louise para llamar su atención:
-Ahí es- Le digo señalando con el dedo índice el lugar
-Muchachos ya venimos vemos a estar por allá- Dice Louise, mientras yo me adelanto unos pasos.
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