-Vaya, había escuchado de este lugar, es tal y como me han dicho- Su voz tiene un tono alegre como una niño en una tienda de juguetes y dulces- Vaya.. Que lugar tan.. - Hace una pausa- No tengo palabras para describirlo- No me es raro que se emocione con un lugar así, para ser honesta, es una pija gótica y le llama la atención cosas como la hechicería y brujerías, no se muy bien cual es la diferencia entre ambas, pero la verdad no me importa mucho.
Ambas tenemos un don, en lo único que se diferencian es en que ella no puede verlos, pero los escuchas y siente su esencia; mientras que yo los veos los escucho y una que otra veces llego a hablar con ellos pero no siempre, todavía no soy capaz de poder ayudarlos a cruzar como dicen, aveces quisiera no tenerlo, al pensar en esto, me hace pensar en que últimamente no me ha ocurrido nada paranormal, nada aparte de esos sueños.
-Amelia, mira- Dice enseñándome el título del libro que tiene en las manos- Esencias de las almas- Lee mientras pasea el dedo índice por la portada- Perdone- Se dirige hacia el mostrador donde esta la caja- ¿Cuánto vale?- La señora sube la mirada para ver el libro- Diez con ochenta y cinco-
Pongo la mirada en blanco un segundo, cuando me acuerdo del libro que tengo que devolver, abro la cremallera de mi mochila, y saco el libero, me dirijo hacia el mostrador para entregárselo:
-No importa querida, quédatelo, te va hacer falta- Dice con voz amable y calmada-
-No, en verdad, no me interesa mucho..-
-Amelia, te va hacer falta, quédatelo- Hace una pausa Sabes hay una parte de estos meses que no recuerdas, ese libro te hará falta para recordar y..-
-Espere un momento, ¿de qué me esta hablando? ¿cómo sabe mi nombre? y ¿una parte de estos me..- Corto mis palabras, al verlo, al tratar de recordar, tengo vagos reconocimientos de mis vacaciones, solo de algunos días en específicos, en aquellos en los que no estabas con mis amigos, en esos días en los que estaba sola, trato de recordarlos, pero, no puedo hacerlo, no puedo.-
-¿Ves?- Hace otra pausa camina hacia el lado derecho del mostrador y sale- Querida este libro te ayudará, pero si lo prefieres yo puedo ayudarte.- Agarra el libro de mismanos y lo pone arriba del mezón- Sabía que vendrias el otro día deje el libro a propósito para ti, y-
-No tengo ni idea de lo que esta hablando, sea lo que sea, no me interesa- Hago una pausa, el miedo que siento me deja casi sin habla, me calmo un poco y prosigo- La verdad esto no me gusta, no l a conozco y no quiero saber como es que usted sabe todo esto.- Digo con la esperanza de que no note el temblor de mis labias por causa del miedo y los nervios que esto me esta causando.
- Amelia solo lo se, y entiendo que esto te tenga nerviosa, pero no tienes de que preocuparte, ven cuando estés lista para aceptarlo, piensa bien en lo que te he dicho; y cuando estes lista, me buscas, Hace una pausa y se dirige hacia mi amiga- Y a ti ¿No te gustarias aprender a leer el futuro?-
-Si, claro, por supuesto- Mi amiga le responde sin pensarlo un segundo
-Sabes sus dones son especiales, pero deben tener cuidado- Hace una pausa mientras coloca el libro en el estante donde estaba- Ponganse de acuerdo, dado que ambos dones tienen que ver con las almas; tienen que cuidarse de las almas oscuras, ustedes estan expuestas a que las almas oscuras lleguen a ..- Respira y exhala en forma de suspiro- No quiero ni imaginarlo, tu trata de convencerla para que venga, tu por que quieres- Dice señalando a Louise, luego apunta su dedo hacia mi- Y tu por que es necesario que lo hagas. Amabas necesitan un entrenamiento y yo puedo dárcelos, que así pienselo bien, y cuando esten preparadas me buscan, agarra una tarjeta de presentación y nos da una a cada una, agarro la manilla para abrir la puerta cuando dice_
-Por cierto me llamo Amanda- La campanilla suena al abrir la puerta.
Los gemelos estan entrenidos con un hombre y un mono que tiene bailando, la verdad esta parte de la ciudad, no es nada parecido a la ciudad, es como si estuvieras en otra parte del mundo, en otra época, muy diferente ala que vivimos hoy en día, lo único que falta para este lugar es ropa antigua de los años mil ochocientos veinte, y que los medios de transporte sean carruajes, y otras cosas.
-Vamos muchachos tenemos que irnos- Dice Louise con una sonrisa en su rostro, Tomas se acerca la agarra por la cintura y la besa, me doy la media vuelta y cierro los ojos, me visualizo a mi con un muchacho, el mismo de mis sueños el mismo de mi visión que tuve la noche anterior, ambos justos besándonos entregando nuestro amor como si no hubiera un mañana, abro los ojos de golpe ante esta idea...
No hay comentarios:
Publicar un comentario