Josh esta sentado en el sofá cuando mi madre me dice que el esta sentado esperándome, ya yo me encuentro acomodándome a su lado
-¿Cómo estas?- Pregunta con voz seria y seca, cosa que hace irritarme
-Sabes si me vas a venir a hablar con ese tono, dímelo para no perder mi tiempo- Mi voz también adquiere un tono irritado y seco.
-Lo siento, no era mi intención hablarte así- Hace una pausa, pone la mirada en blanco por unos segundos- Te quería invitar a dar un paseo el viernes, al salir de la escuela, ya sabes ir al parque comer hamburguesa, pasar el rato- Se aclara la garganta- Siento que te lo debo, ya sabes, por el accidente-
-No me debes nada, tu mismo lo has dicho fue un..-
-Como sea, quiero hacerlo, si aceptas claro- Dice interrumpiéndome.
-Bueno, si claro, por que no, esta bien- Golpeos ambos muslos con mis manos, y me levanto- Bueno ahora si me permites, tengo que, ya sabes- Le señalo con el pulgar la escaleras en señal de que voy a mi cuarto.
Me adentro a mi cuarto, cierro la puerta, pero queda entre abierta, no le doy importancia, tiro el bolso al suelo, me quito la chaqueta ya la blusa luego procedo a quitarme los zapatos, y el pantalón entro al baño y pongo a llenar la bañera, me termino de quitar la ropa interior, y me envuelvo en mi toalla gris con unos estampados en negro. espero que se llene lo suficiente, mientras me cepillo los dientes, agarro el jabón líquido y hecho un poco y lo disuelvo en el agua cierro el chorro de agua que esta llenando la bañera, dejo caer la toalla a un costado, meto un pie primero, y luego el otro y me dejo caer poco a poco, dejando que mi cuerpo se acostumbre a la temperatura tibia del agua, me acuesto dejando que el agua me cubra por completo, y vuelvo a sacar la cabeza para respirar y lo vuelvo a repetir, solo que esta vez me quedo más tiempo, relajo mi mente, y me visualizo remando una pequeño barco, el clima es frío y oscuro, no hay luz en ninguna parte, solo hay matices grises y blanca de la niebla densa que me rodea, de repente siento que choca contra algo duro y fuerte, la niebla se dispersa un poco y veo una roca, me bajo del barco y me adentro hacia el bosque, los árboles secos, la tierra seca, un terreno seco, sin ningún tipo de vida, la niebla se va dispersando poco a poco a medida que voy avanzando, los nervios y el miedo que siento hace que el estomago se me retuerza.. Abro de golpe los ojos y saco medio cuerpo de la bañera, levanto una mano para echarme el pelo hacia atrás, Agarro la toalla y salgo. Las gotas van cayendo por el camino hasta mi cuarto. Abro la gaveta para buscar una camisa negra de Judas Priest y un short de seda negro, agarro el cepillo para peinarme cuando veo un gato, blanco de manchas color café y negras, sentado en mi cama, pero me acerco a él, u justo cuando estoy por tocarlo desaparece; me asomo por la ventana y veo al gato en manos de una niña de pelo castaño claro, casi rubio, pero es todo lo que alcanzo a ver.
-Amelia, ¿qué piensas hacerca de lo de ayer? ¿qué acaso no te parece grandioso el hecho de que aprendamos mas cosas?.. - El tono alegre de su voz no va conmigo.
-¿Qué cosas?- Inquiere Tomas, mientras se sienta a su lado, la rodea con el brazo y la besa.
-Puaj, Por favor dejen eso para sus momentos ''privados'', ¿Que asco!- Dice George, mientras le tira pequeños trozos de comida.
-Ya sabes, cosas paranormales, por así decirlo- Me dirijo a Tomas en forma indiferente
-¿Cómo así?-
-Mmm, la señora- Hace una pausa para recordar su nombre- Amanda, nos ofreció enseñarnos a usar mejor nuestros done, y se me ofreció a enseñarme a leer el futuro, ¡¿puedes creerlo?, osea yo de médium, adivinándole la vida a la gente.- Otra vez su tono de alegría ya empieza a irritarme. Estira su brazo para agarrar mis manos y dice:- Vamos Amelia, por favor, inténtalo si, por mi, si quieres me acompañas solo el primer día, por favor, mira que no quiero ir sola, y tu eres la única amiga que tengo que puede acompañarme en esto- Sus ojos tienen un brillo de desesperación y de alegría, se cuanto le emociona todo esto y solo por que es mi amiga:
-Okay, esta bien lo haré, solo te acompañare más nada no pienso participar en nada de esto- Mi voz suena firme y decisiva, aunque no estoy segura de que por dentro sea igual.
-Josh me espera en el aparcamiento, con su deportivo negro, me abre la puerta del acompañante y me subo, me coloco el cinturón de seguridad, mientras el rodea el carro, para entrar y decirme:
-Mmm.. me acaba de llamar mi tío, y me dijo que nos esperaba en el Hotel Versailles a las siete-
-¿Versailles?, pero si. ese hotel es carísimo.-
No es hasta girar la mirada que veo la elegancia y formalidad que lleva puesto, una camisa blanca de manga larga un poco abierta, dejando al un poco al descubierto su pecho , pantalón de vestir gris oscuro y unos zapatos de cuero, todo de diseñador profesional, baja el saco y la corbata consigo,
-Anda, arréglate mientras yo termino de hacerlo- Dice mientras me muestra me dirige una sonrisa; una sonrisa tan cálida y perfecta, que hace que me resulte difícil concentrar en lo voy a ponerme. Abro el armario y busco un vestido con la falda blanca con dobleces, y la parte de arriba de encaje azul marino y unos tacones rojos, nada de esto va conmigo, pero se que si visto algo negro en un lugar como el hotel Versailles, se que no se aguantaría y me armaría un escándalo en pleno lugar. Llegamos al hotel tan grande y lujoso como si se tratara del mismo Palacio de Versailles, pero se que no se le acerca en lo más mínimo.
Nos adentramos , pasamos por el gran cubículo, hasta llegar al restaurante, lamparas grandes de de cristales, piso de mármol, mesas vestidas con manteles de encajes y seda, una música de jazz que lo único que pienso es en matarme en este momento, odio este lugar, tan lujoso, todas las señoras con elegantes vestidos y joyas de oro y diamantes, me repugna, a pesar de que siempre tuve esta vida, nunca he querido cosas como esta, siempre me he conformado con las cosas simple.
-Ahí están Me susurra al oído, mientras me dirige hacia la mesa.
Saludo al Sr. Roman; mientras que Josh agarra la silla y la corre hacia atrás, como todo un caballero, para que me siente, mientras el se sitúa ami lado me ruborizo un poco, pero nadie se da cuenta. y así pasamos una hora, hablando y comiendo, hasta que el Sr. Roman, saca de su bolsillo una cajita de terciopelo rojo, y le propone a mi madre matrimonio, todos nos alegramos al ver la felicidad que hay entre ambos, yo no me opongo. La verdad me siento feliz por mi madre, pero espero no tener que vivir con ellos mucho tiempo, espero poder independizarme lo más pronto posible.
Josh pide permiso, agarra su saco, y nos retiramos, pensamos que es mejor dejarlo a mambos solos y como tenemos tiempo, adelantamos los planes de mañana para ahora, vamos al parque de diversiones, nos montamos en la montaña rusa, carritos chocones, nos atiborramos de comida chatarra y dulce, miro mi pequeño reloj de plata, y veo que son las once, Josh me carga como mono, dado que estoy muy cansada y llen a como para caminar, abro la puerta y dejo que pase, me voy a la cocina por un poco de aggua y vuelvo con el
-¿y ahora que hacemos?- Dice con un suspiro-
Me fijo en su pelo rubio, alborotado, como cae en su cara, en sus labios, y en sus ojos, sigo bajando la mirada hasta la parte abierta de su camisa, es su esbelto cuerpo, me mira fijamente a los ojos, cuando agarra un mechón de mi pelo y lo lleva detrás de mi oreja, me agarra por el mentón me besa, un beso tan apasionado que no me deja sin más, solo con el hecho de seguirlo, nuestros labios re rozan como si fueran uno; un beso tan largo y apasionado, que hace que mis hormonas se pongan a millón, le desabotono poco a poco la camisa, dejando al descubierto su abdomen cuadrado y su espalda esbelta, me carga encima de el y nos dirigimos hacia e cuarto de huéspedes, en el que había estado tres semanas atrás me acuesta en la cama sin apartar sus labios de mi, baja la cremallera del vestido dejando mi pecho casi al descubierto,lo único que lo cubre es el sostén de encaje negro; lo aprieto contra mi cuerpo, bajo mis mano hasta su cintura le desabotono y bajo la cremallera del pantalón, roza sus labios en mi cuello, mis hormonas siguen respondiendo a el, termina de bajar el vestido hasta mi cintura, trato de pasar mis manos mas profundo, pero no alcanzo a hacerlo, solo pienso en el hecho de que el estás a punto de desabrocharme el sostén cuando, me detengo y le digo que no puedo hacerlo.
Corro hasta mi cuarto, avergonzada, y con unas lágrimas que están a punto de escapar de mis ojos..
-Amelia, ¿qué piensas hacerca de lo de ayer? ¿qué acaso no te parece grandioso el hecho de que aprendamos mas cosas?.. - El tono alegre de su voz no va conmigo.
-¿Qué cosas?- Inquiere Tomas, mientras se sienta a su lado, la rodea con el brazo y la besa.
-Puaj, Por favor dejen eso para sus momentos ''privados'', ¿Que asco!- Dice George, mientras le tira pequeños trozos de comida.
-Ya sabes, cosas paranormales, por así decirlo- Me dirijo a Tomas en forma indiferente
-¿Cómo así?-
-Mmm, la señora- Hace una pausa para recordar su nombre- Amanda, nos ofreció enseñarnos a usar mejor nuestros done, y se me ofreció a enseñarme a leer el futuro, ¡¿puedes creerlo?, osea yo de médium, adivinándole la vida a la gente.- Otra vez su tono de alegría ya empieza a irritarme. Estira su brazo para agarrar mis manos y dice:- Vamos Amelia, por favor, inténtalo si, por mi, si quieres me acompañas solo el primer día, por favor, mira que no quiero ir sola, y tu eres la única amiga que tengo que puede acompañarme en esto- Sus ojos tienen un brillo de desesperación y de alegría, se cuanto le emociona todo esto y solo por que es mi amiga:
-Okay, esta bien lo haré, solo te acompañare más nada no pienso participar en nada de esto- Mi voz suena firme y decisiva, aunque no estoy segura de que por dentro sea igual.
-Josh me espera en el aparcamiento, con su deportivo negro, me abre la puerta del acompañante y me subo, me coloco el cinturón de seguridad, mientras el rodea el carro, para entrar y decirme:
-Mmm.. me acaba de llamar mi tío, y me dijo que nos esperaba en el Hotel Versailles a las siete-
-¿Versailles?, pero si. ese hotel es carísimo.-
No es hasta girar la mirada que veo la elegancia y formalidad que lleva puesto, una camisa blanca de manga larga un poco abierta, dejando al un poco al descubierto su pecho , pantalón de vestir gris oscuro y unos zapatos de cuero, todo de diseñador profesional, baja el saco y la corbata consigo,
-Anda, arréglate mientras yo termino de hacerlo- Dice mientras me muestra me dirige una sonrisa; una sonrisa tan cálida y perfecta, que hace que me resulte difícil concentrar en lo voy a ponerme. Abro el armario y busco un vestido con la falda blanca con dobleces, y la parte de arriba de encaje azul marino y unos tacones rojos, nada de esto va conmigo, pero se que si visto algo negro en un lugar como el hotel Versailles, se que no se aguantaría y me armaría un escándalo en pleno lugar. Llegamos al hotel tan grande y lujoso como si se tratara del mismo Palacio de Versailles, pero se que no se le acerca en lo más mínimo.
Nos adentramos , pasamos por el gran cubículo, hasta llegar al restaurante, lamparas grandes de de cristales, piso de mármol, mesas vestidas con manteles de encajes y seda, una música de jazz que lo único que pienso es en matarme en este momento, odio este lugar, tan lujoso, todas las señoras con elegantes vestidos y joyas de oro y diamantes, me repugna, a pesar de que siempre tuve esta vida, nunca he querido cosas como esta, siempre me he conformado con las cosas simple.
-Ahí están Me susurra al oído, mientras me dirige hacia la mesa.
Saludo al Sr. Roman; mientras que Josh agarra la silla y la corre hacia atrás, como todo un caballero, para que me siente, mientras el se sitúa ami lado me ruborizo un poco, pero nadie se da cuenta. y así pasamos una hora, hablando y comiendo, hasta que el Sr. Roman, saca de su bolsillo una cajita de terciopelo rojo, y le propone a mi madre matrimonio, todos nos alegramos al ver la felicidad que hay entre ambos, yo no me opongo. La verdad me siento feliz por mi madre, pero espero no tener que vivir con ellos mucho tiempo, espero poder independizarme lo más pronto posible.
Josh pide permiso, agarra su saco, y nos retiramos, pensamos que es mejor dejarlo a mambos solos y como tenemos tiempo, adelantamos los planes de mañana para ahora, vamos al parque de diversiones, nos montamos en la montaña rusa, carritos chocones, nos atiborramos de comida chatarra y dulce, miro mi pequeño reloj de plata, y veo que son las once, Josh me carga como mono, dado que estoy muy cansada y llen a como para caminar, abro la puerta y dejo que pase, me voy a la cocina por un poco de aggua y vuelvo con el
-¿y ahora que hacemos?- Dice con un suspiro-
Me fijo en su pelo rubio, alborotado, como cae en su cara, en sus labios, y en sus ojos, sigo bajando la mirada hasta la parte abierta de su camisa, es su esbelto cuerpo, me mira fijamente a los ojos, cuando agarra un mechón de mi pelo y lo lleva detrás de mi oreja, me agarra por el mentón me besa, un beso tan apasionado que no me deja sin más, solo con el hecho de seguirlo, nuestros labios re rozan como si fueran uno; un beso tan largo y apasionado, que hace que mis hormonas se pongan a millón, le desabotono poco a poco la camisa, dejando al descubierto su abdomen cuadrado y su espalda esbelta, me carga encima de el y nos dirigimos hacia e cuarto de huéspedes, en el que había estado tres semanas atrás me acuesta en la cama sin apartar sus labios de mi, baja la cremallera del vestido dejando mi pecho casi al descubierto,lo único que lo cubre es el sostén de encaje negro; lo aprieto contra mi cuerpo, bajo mis mano hasta su cintura le desabotono y bajo la cremallera del pantalón, roza sus labios en mi cuello, mis hormonas siguen respondiendo a el, termina de bajar el vestido hasta mi cintura, trato de pasar mis manos mas profundo, pero no alcanzo a hacerlo, solo pienso en el hecho de que el estás a punto de desabrocharme el sostén cuando, me detengo y le digo que no puedo hacerlo.
Corro hasta mi cuarto, avergonzada, y con unas lágrimas que están a punto de escapar de mis ojos..
No hay comentarios:
Publicar un comentario